El autor parte para su argumento a partir de la creación de Dios, donde prosigue planteando que no se puede ser diseñador y creador del mundo, y al mismo tiempo estar sometido a el. La solución a este problema o a este planteamiento consiste o radica en nuestro sistema nervioso central el cual recibe de su entorno estímulos codificados digitalmente, donde este los procesa y los convierte en la interacción fundamental del ser humano con el entorno: percepciones, sentimientos, deseos y pensamientos. Gracias a ello y como se procesan estos estímulos percibimos de diversas maneras el mundo con todo lo que contiene.
Es gracias al mundo el cual tenemos inscritas en la mente ciertas figuras desde pequeños, ya que siempre han estado ahí desde el principio de la tierra, como lo podría ser la forma de la naturaleza o de la vida industrial como un tren. Es por ello que no podemos imponerle al mundo cualquier forma a la loca y sin pensar en lo que ya nos ha planteado a través de nuestras vidas; sin embargo el ser humano tiene un gran poder sobre el mismo siendo este capaz de crear percepciones, sentimientos, deseos y diversos pensamientos e incluso la mas importante para alterar la vida en la tierra como lo es la capacidad de rellenar estas formas, a través de como Dios lo fue, diseñadores de una vida cotidiana por medio de lo real que es aquello que es elegante, eficaz y concienzudamente reflejado en formas jugando a la vez con lo irreal.
Pámela Mayo Blandón
Objeto y Uso
No hay comentarios:
Publicar un comentario